Uno de los primeros impactos que ha tenido la reforma de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo promulgada en julio de 2005, es que se comenzó a sincerar la cifra de accidentes de trabajo que ocurren en Venezuela. El gráfico 1 ya daba cuenta de una inexplicable disminución del número de accidentes, como no fuera por la existencia de un enorme sub-registro de los mismos.
Gráfico 5: Accidentes declarados ante al Inpsasel, según años 2005 y 2006
Fuente: Dirección de Epidemiología e Investigación del Inpsasel, 2007
Por el contrario, como se observa en el gráfico 5, al comparar la cifra total de accidentes declarados en los años 2005 y 2006, se observa un aumento de 4,41 veces la cantidad accidentes declarados entre un año y otro, gracias a la acción fiscalizadora del Inpsasel lo cual nos permite confirmar la hipótesis del enorme sub-registro existente en materia de accidentalidad laboral y el éxito de la política pública en materia de salud y seguridad en el trabajo que a través del Inpsasel como institución gestora de dicha política, está dejando al descubierto la magnitud de esta situación como un verdadero problema de salud pública, a ser atendido dentro del nuevo sistema de seguridad social en construcción.
Gráfico 6: Accidentes declarados al Inpsasel
según los meses del año. Años 2005 y 2006
Fuente: Dirección de Epidemiología e Investigación del Inpsasel, 2007
A partir del mes de agosto de 2005 se produce el primer efecto de la reforma de la Lopcymat, dado el mandato obligatorio de declaración formal de accidente en las primeras 24 horas a su ocurrencia. Como se observa en el gráfico No. 6, se produjo un repunte importante en las declaraciones efectuadas ante el Inpsasel, a partir de dicho mes, el cual continúa de manera sostenida hasta el mes de noviembre, cayendo levemente en el mes de diciembre producto de las vacaciones colectivas del sector productivo. Para el año 2006 la cifra del mes de enero supera el mayor valor del año 2005 y continúa creciendo el número de declaraciones hasta diciembre donde se produce una leve disminución también producto de las vacaciones colectivas de la mayoría de las empresas del sector formal de la economía.
Tomando en cuenta las cifras aportadas por el estudio actuarial de la Asamblea Nacional, el sub-registro estimado de 2005 sería de 97,1%, es decir sólo se estarían declarando el 2,9% de los accidentes que ocurren en el país, en cambio que para el año 2006 el sub-registro estimado sería de 88,2% y se sinceró la cifra en un 11,8%.
Las cifras dan cuenta de una problemática que permanecía oculta, producto del debilitamiento de la acción fiscalizadora del Estado, que se ha podido empezar a revertir para medirla en su justa dimensión y tomar las medidas de intervención requeridas en materia de promoción, prevención y atención de los accidentes y mejora de las condiciones de trabajo.