Ver Trabajo Especial ¡no! al neoliberalismo

    
Día del Trabajador: Hacia el cambio del modelo de producción


Un poco de historia

“Así como el agua y el aire son libres para todos, así la tierra y las invenciones de los hombres de ciencia deben ser utilizadas en beneficio de todos. Vuestras leyes están en oposición con la naturaleza y mediante ellas robaís a las masas el derecho a la vida, a la libertad y al bienestar”.
George Engel (Mártir de Chicago)

Mártires de ChicagoOcho horas de trabajo, era lo que solicitaban los trabajadores estadounidenses, cuando en 1886 comenzaron una serie de jornadas de protestas, luego de que la Confederación de Gremios Organizados convocó a un día nacional de acción de protesta para el 1 de mayo de ese año.

No obstante, la celebración de la huelga del primero de mayo de 1886  en Estados Unidos obtuvo como respuesta una represión desmedida por parte de las autoridades norteamericanas. El corazón del movimiento a nivel nacional, estaba en Chicago, pero logró apoyo masivo de otras ciudades  de EEUU, como Nueva Cork, Detroit y Cincinnatti.

En Chicago, la huelga paralizó casi a la ciudad completa,  y  numerosas empresas como la fábrica de materiales Mc Cormick  contrataron ejércitos privados para romper las reuniones y asambleas convocadas por los huelguistas, ya que la unión de los trabajadores causó mucha alarma entre industriales y en la prensa, quienes vieron en las manifestaciones el inicio de una “revolución”.

Ante esta medida, los trabajadores que liderizaban las protestas, consiguieron reunir una concentración de quince mil  personas en la misma ciudad de Chicago, y cuando comenzaban a dispersarse, los policías iniciaron nuevamente una represión a  través de los medios más violentos, momento que fue aprovechado para lanzar un artefacto explosivo que estalló entre los policías y que no se supo su procedencia.

Por tal incidente fueron detenidos cerca de ocho líderes de los trabajadores  a los cuales se les realizaron juicios que se caracterizaron por una falta absoluta de pruebas y el jurado  actuó influido por el prejuicio de que aquellos hombres eran enemigos del Estado y sin prueba alguna que los relacionara con el artefacto que había causado la muerte de varios policías, firmaron sentencia de muerte para cinco de ellos y cadena perpetua para los otros tres.

Durante el nefasto juicio, uno de los líderes de los trabajadores sentenciados a muerte George Engel, de oficio impresor, manifestó lo siguiente: “Es la primera vez que comparezco ante un tribunal norteamericano, y en él se me acusa de asesino. ¿Y por qué razón estoy aquí? Por qué razón se me acusa de asesino? Por la misma que me hizo abandonar Alemania; por la pobreza, por la miseria de la clase trabajadora.
Aquí también, en esta “República Libre”, en el país más rico de la tierra, hay muchos obreros que no tienen lugar en el banquete de la vida y que como parias sociales arrastran una vida miserable”.

Además de Engel, fueron sentenciados a muerte, Spies, Parsons, Lingg y Fischer y llevados a  la horca el 11 de noviembre de 1886. Años después muchos investigadores llegaron a la conclusión de que los estudios realizados en aquella ocasión demostraban la inocencia   de todos ellos. Desde ese momento, los ejecutados pasaron a ser conocidos en todo el mundo como los “mártires de Chicago”.

 
   
  El Movimiento Sindical en Venezuela y el Primero de Mayo

Antonio Guzmán BlancoEn Venezuela, la existencia de núcleos primarios de trabajadores viene desde el siglo XIX, cuando durante el mandato de Antonio Guzmán Blanco se permitió el desarrollo de algunas actividades, que se dieron bajo relaciones de trabajo típicamente capitalistas y que llevó a que se produjera una lucha por mejorar las condiciones de trabajo, pero sin poderse hablar todavía de sindicatos, ni de sindicalismo propiamente dicho.

Juan Vicente GómezNo es sino tras la muerte de Juan Vicente Gómez y con el gobierno de Eleazar López Contreras, en 1936, que se puede hablar del sindicalismo y del nacimiento del movimiento obrero en nuestro país. Es así como, en 1936 se inició una campaña de las organizaciones políticas y del propio Presidente de la República, guiadas a lograr la sindicalización masiva de los trabajadores, luego de que éste, enfrentará en el inicio de su mandato, dos huelgas obreras y una estudiantil que sacudieron al país entre 1936 y 1937.

De estos movimientos marcó pauta la huelga petrolera de diciembre de 1936 que se desarrolló en protesta contra las condiciones de trabajo impuestas por las compañías trasnacionales instaladas en el país y que duró más de 30 días, apoyada por varios sectores de la población.

Es importante resaltar, que fueron estos primeros movimientos, dirigidos a conseguir libertad de reunión, el derecho a huelga, mejoras salariales y reivindicaciones sociales para los trabajadores, los que marcaron la esencia del movimiento sindical venezolano que logró la estructuración de la Federación Obrera de Venezuela, cuyo objetivo era extender su acción a todo el país.

A la Federación Obrera, se unió en 1941, la Unión Petrolera y luego del derrocamiento del general Isaías Medina Angarita, Acción Democrática, creó la Confederación Venezolana de Trabajadores, CTV, central obrera, que para muchos hoy en día ha desvirtuado sus objetivos y se ha convertido en enemiga de los trabajadores venezolanos.

Aunque en Venezuela se celebró por primera vez el Día del Trabajador, en Maracaibo, estado Zulia, el 1ero de mayo de 1936, a través de decreto López Contreras establece en 1938 que la celebración de ese día será todos los 24 de julio. No obstante en el año 1945, durante el gobierno de Isaías Medina Angarita, se retoma la fecha del 1ero de mayo como el Día del Trabajador.

Marcos Pérez JímenezNo obstante, en la segunda mitad del siglo, Marcos Pérez Jiménez toma el poder y tres meses después, a través de un decreto, disuelve a la CTV y a sus federaciones. La tortura, el exilio y la clandestinidad se convierten en una constante del movimiento sindical. Sin embargo, el deseo de acabar con la represión del gobierno propició un sentido de unidad, que lleva a la formación del Comité Obrero de la Junta Patriótica, la cual jugó un papel importante en la convocatoria a huelga general de tres días, que culminó con la caída de Pérez Jiménez.

A pesar de que regresó la democracia, la autonomía del proceso sindical ya no era tal, pues la adscripción de dirigentes sindicales a partidos políticos llevó a que la lealtad a sus partidos y el interés propio, empezaran a privar por encima de las necesidades reales de los trabajadores.
El Gobierno Bolivariano y su compromiso con la clase trabajadora
“Me siento uno más de ustedes: soy un presidente obrero”
Palabras del Presidente Hugo Chávez Frías durante encuentro con trabajadores venezolanos

No cabe duda que desde que asumió el gobierno el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, los trabajadores venezolanos han contado con un aliado, ya que junto a las instituciones del área, se ha venido trabajando para dar respuestas a las solicitudes y necesidades de este importante sector.

Nadie puede negar que el Gobierno Bolivariano está vigilante para que se cumpla el artículo 87 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que dice, entre otras cosas que  “toda persona tiene derecho al trabajo y el deber de trabajar. El Estado garantizará la adopción de las medidas necesarias a los fines de que toda persona pueda obtener ocupación productiva, que le proporcione una existencia digna y decorosa y le garantice el pleno ejercicio de este derecho. Es fin del Estado fomentar el empleo. La ley adoptará medidas tendentes a garantizar el ejercicio de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes. La libertad de trabajo no será sometida a otras restricciones que las que la ley establezca”.

Al gobierno venezolano no le ha temblado el pulso al momento de tomar decisiones que han redundado en beneficio de la clase trabajadora, como la creación de la Universidad Bolivariana de Trabajadores “Jesús Rivero” , la cual nació para desarrollar la universidad como un centro de formación y autoformación de los trabajadores y trabajadoras para asumir la gestión de las Industrias Estratégicas Nacionales e impulsar la autonomía tecnológica, todo enmarcado en la transformación económica, social y política del país.

En este sentido, el 3 de septiembre de 2000 nace la Fuerza Bolivariana de Trabajadores, la cual surge como una alternativa organizada de la clase trabajadora venezolana, comprometida con los cambios y transformaciones que reclama la patria. Fue precisamente durante el acto de constitución de la FBT, que el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, pronunció las siguientes palabras: “Este paso de la creación de la Fuerza Bolivariana de Trabajadores, es el primer paso de la nueva etapa de la Revolución Social. ¡Organización del Pueblo!¡Organización de la Sociedad Civil!¡Organización de las masas populares! Para que más nunca, para que más nunca echemos atrás, para que más nunca nos dividan”.

De la Fuerza Bolivariana de Trabajadores derivó, en abril del 2003, la Unión Nacional de Trabajadores(UNT), luego de que la clase trabajadora buscó otros horizontes para reencontrarse con su esencia tras el paro petrolero propiciado, entre otros, por algunos dirigentes de las centrales obreras. Es así como la UNT se propone  rescatar los principios de honestidad, solidaridad y unión, como valores fundamentales del movimiento sindical venezolano.
           
Paralelamente a todo este proceso, el Gobierno Bolivariano  realiza grandes esfuerzos para lograr un crecimiento económico sostenido y diversificado, guiado por la democratización del capital y la legitimación del mercado, que beneficie a la clase trabajadora y al pueblo en general.

Por esta razón, y en la búsqueda de mejorar las condiciones de vida de todos los venezolanos, implementó las llamadas Empresas  de Producción Social(EPS), con las que se da un salto adelante en la construcción  del Nuevo Modelo Productivo, potenciando la colaboración mutua entre los nuevos empresarios y trabajadores del país, de cara a la materialización del socialismo del siglo XXI, ya que  están destinadas a producir bienes y servicios para satisfacer necesidades de la comunidad, pero al mismo tiempo asumen responsabilidad social con las comunidades más necesitadas.

Dentro de la promoción del nuevo modelo económico y de relaciones sociales de producción, en el mes de enero de 2005, luego que la Asamblea Nacional  declarara de Utilidad Pública los activos que pertenecieran a la fallida empresa Venepal, el Ejecutivo Nacional decretó la adquisición forzosa de estos bienes, creándose la empresa Industria Venezolana Endógena del Papel(Invepal) bajo un esquema de cogestión entre los trabajadores y el Estado, dándose un paso firme en la construcción del nuevo modelo productivo y de participación, al designarse, por primera vez, a un trabajador como presidente de la nueva empresa.

En abril de 2005, bajo el mismo esquema, se decretó la adquisición forzosa de los activos de la empresa Constructora Nacional de Válvulas, que había sido cerrada unilateralmente por sus dueños. En cogestión con el Estado, los trabajadores crearon la empresa Industria Venezolana Endógena de Válvulas (Inveval).

Nadie puede negar que el Presidente de la República se ha preocupado por buscar, constantemente, mejoras para la clase trabajadora que conduzcan a satisfacer los anhelos y expectativas en la construcción de la nueva sociedad. Por esta y muchas otras razones, la clase obrera venezolana tiene hoy en día conciencia de su fortaleza y sabe hacia donde va.

“Para nosotros, trabajadores venezolanos, ¡es hora de los Bolivarianos, es hora de los Revolucionarios!”
Fuerza Bolivariana de los Trabajadores

 
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     La Lopcymat: un logro en pro de la seguridad y salud en el trabajo
¡Trabajador y Empleador, conoce y aplica esta Ley para garantizar condiciones dignas y seguras de trabajo!

LopcymatEl 26 de julio de 2005, se abrió una nueva página en la larga historia de lucha de los trabajadores, pues se aprobó la reforma de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo(Lopcymat), instrumento legal que las clases poderosas de nuestro país mantuvieron engavetadas durante casi veinte años.

A pesar de las adversidades luchadores sociales, que nunca abandonaron a la clase trabajadora y que siempre estuvieron  de la mano con este sector, no descansaron en su lucha  por lograr que los trabajadores y trabajadoras venezolanas tuvieran en sus manos una ley que les garantizará la seguridad y salud en el trabajo.

De esta manera, no sólo se consigue sacar de la gaveta la Ley sino que el interés del Gobierno Revolucionario en el bienestar de la clase trabajadora, lleva a que la seguridad y salud en el trabajo tengan rango constitucional. El artículo 87 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela expresa que...“Todo patrono o patrona garantizará a sus trabajadores y trabajadoras condiciones de seguridad, higiene y ambiente de trabajo adecuados. El Estado adoptará medidas y creará instituciones que permitan el control y la promoción de estas condiciones”.

Es por esto que además de la Lopcymat, también durante el actual gobierno se pone en marcha el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales(Inpsasel), organismo que junto al Ministerio del Trabajo, viene fortaleciendo los mecanismos de vigilancia y control para garantizar las condiciones de seguridad, salud y bienestar a los trabajadores, mediante la promoción del trabajo seguro y saludable y la prevención de accidentes y enfermedades ocupacionales.

No cabe duda, que con la reforma de la Lopcymat, en la cual se incluyen aspectos novísimos, el Inpsasel camina de la mano con los trabajadores y trabajadoras, quienes  ahora tienen una importante herramienta que les permite tener una participación protagónica en el proceso de fiscalización, control y evaluación de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo.
 
Elección de DelegadosUna de las novedades de la reforma de la Lopcymat, es la figura de los Delegados de Prevención, como elemento fundamental para garantizar la participación y la aprobación, por parte de los trabajadores, de los programas de seguridad y salud en el trabajo y la profundización de la función de los Comités de Seguridad y Salud Laborales. Precisamente, a partir del mes de septiembre el Inpsasel, a través de los Comisionados Especiales, viene promoviendo en todos los centros de trabajo, la elección de los Delegados y Delegadas de Prevención, tal como está establecido en el artículo 41 de la Lopcymat, en donde se señala que la elección de los Delegados y Delegadas de Prevención debe hacerse en todo establecimiento o unidad de explotación de las diferentes empresas o de instituciones públicas o privadas.

Hasta la fecha, se ha logrado impulsar la elección de 8.061 Delegados y Delegadas de Prevención en 14 estados del país, lo que a su vez ha beneficiado a 250.000 trabajadores y trabajadoras. Además se viene impulsando el Plan Nacional de Formación para los Delegados y Delegadas  de Prevención, que desarrollan 147 facilitadores y facilitadoras de Inpsasel,  quienes a través de la Educación Liberadora y el Modelo Obrero Venezolano empoderan a  4.400  delegados y delegadas de prevención, que impactarán a más de 1.500.000 mil trabajadores y trabajadoras.

 

8.061 Delegados y Delegadas de Prevención en 14 estados del país, lo que a su vez ha beneficiado a 250.000 trabajadores y trabajadoras
 


También entre las conquistas alcanzadas con la reforma de la Lopcymat, destacan el establecimiento de criterios técnicos actualizados en materia de medicina, higiene y seguridad ocupacionales y ergonomía y una mayor cobertura y protección al ampliar los conceptos de enfermedad ocupacional y accidente de trabajo.

Así mismo, en la reforma de la ley se estableció la imposición de sanciones específicas con relación al incumplimiento de la normativa, y si bien en principio, el Inpsasel no está destinado a ser un ente sancionador sino de prevención, su compromiso es velar por el  cumplimiento de la Ley.

Otro de los aspectos incorporados a la reforma de la Lopcymat y que la coloca como uno de los instrumentos legales de Seguridad y Salud en el Trabajo más avanzado de América Latina, es la cobertura a todos los trabajadores del sector público y privado, incluidos los trabajadores a domicilio, doméstico, de conserjería, niños y adolescentes trabajadores y aprendices, así como quienes desempeñan sus labores en Cooperativas u otras formas asociativas comunitarias de carácter productivo o de servicio.

De igual forma, se precisa los derechos y deberes de los empleadores en la materia e incorpora la recreación, el turismo social y el descanso para los trabajadores, como parte del abordaje integral de protección y atención del trabajador.

Es importante destacar, que el Inpsasel además de estar llevando a cabo encuentros con los trabajadores, ayudándolos en el proceso de formación y organización, también sostiene encuentros con los empleadores, porque el fin es la creación de una cultura de prevención. Una muestra de estos encuentros son las reuniones de discusión del Reglamento de la Lopcymat, a donde asisten trabajadores y empleadores para dar sus aportes en torno a lo que consideran debe ser reglamentado, a fin de ser más viable la aplicación de la Ley. Así mismo, se adelantan intervenciones sectoriales con la participación de los actores sociales, a través de más de mesas técnicas, en los sectores económicos más estratégicos e importantes del país para disminuir la accidentabilidad laboral: construcción, petrolero, siderúrgico, metalúrgico, manufacturero, agrícola, transporte y empresas de producción social, entre otros.

Hay que dejar claro, que como parte del compromiso con la clase trabajadora el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, acompaña e impulsa la consigna del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, de marchar hacia el Socialismo del siglo XXI, ya que se está seguro que  con la socialización de los medios de producción y de las riquezas, donde los trabajadores dirijan la producción, controlen las maquinas, los ritmos de trabajo, los horarios y las jornadas, se  pueden controlar los procesos peligrosos a los que están expuestos en los diferentes centros de trabajo.

Precisamente con ese horizonte, en el Inpsasel se trabaja día a día para lograr avanzar en la conquista de espacios dignos de trabajo y ambientes saludables, a través de la transformación de las relaciones sociales de producción, ya que bajo el modo de producción capitalista no  se podrá frenar la barbarie de la explotación que se traduce en miles de muertos y lesionados por accidentes y enfermedades de trabajo.

¡Por la defensa de la vida y la salud en el trabajo!